
Para mantener el agua de la piscina siempre limpia y bien tratada, es fundamental aplicar correctamente la cantidad de cloro para la piscina.
Este procedimiento, además de ser un requisito establecido por la norma NBR 10818, es fundamental para garantizar la seguridad de los usuarios.
Sin embargo, la cantidad ideal de cloro que hay que usar depende de varios factores, como el tamaño de la piscina, la época del año, la frecuencia de las lluvias y la intensidad de uso de la piscina.
Sigue leyendo para descubrir la importancia de aplicar la cantidad correcta del producto, los tipos de cloro disponibles en el mercado y cómo calcular la dosis. Compruébalo.
La dosis correcta de cloro es esencial para la salud y el bienestar de los bañistas.
Una aplicación insuficiente pone en peligro la desinfección del agua, mientras que un exceso puede ser tóxico y causar irritación de la piel y las mucosas.
Por tanto, es necesario realizar cálculos precisos para determinar la cantidad exacta de cloro que hay que añadir a la piscina. Más adelante hablaremos de cómo calcular la dosis del producto.
Hay varios factores que influyen directamente en la necesidad de reponer el cloro de la piscina, y hay que tenerlos en cuenta:

Para saber la cantidad exacta de cloro que hay que echar, tienes que calcular el volumen de la piscina y seguir las recomendaciones de cada fabricante.
En general, la dosis recomendada es de 4 gramos de cloro por cada 1.000 litros de agua.
Consejo extra: es fundamental controlar regularmente los niveles de cloro libre y mantenerlos entre 1 y 3 ppm (partes por millón).
Estos valores son orientativos para el mantenimiento habitual. En caso de cloración de choque, la cantidad puede duplicarse o seguir las instrucciones específicas del fabricante de cada producto.
Para dosificar bien el cloro, empieza por medir el volumen de la piscina en litros.
Con este dato en mente, sigue la recomendación media de 4 gramos de cloro granulado por cada 1.000 litros de agua. Disuelve el cloro en un cubo con agua antes de echarlo; así evitas que se formen manchas en el revestimiento y te aseguras de que se distribuya de forma uniforme.
Aplica la solución preferiblemente al atardecer o por la noche, cuando el sol no pega tanto, para que no se pierda tanto producto por evaporación.
Esparce el cloro de manera uniforme por toda la piscina con el sistema de filtración encendido, lo que ayuda a que el producto circule.
Recuerda mantener el pH del agua entre 7,2 y 7,6 para que el cloro actúe con la máxima eficacia.
Por último, usa un kit de análisis para controlar los niveles de cloro libre y ajusta la dosis siempre que sea necesario.
Otra forma de dosificar el cloro en la cantidad adecuada es con el generador de cloro. El Generador de cloro EasyClor® de Nautilus es el aliado perfecto para el tratamiento de tu piscina.
Disponibles en la versión EasyClor® Pro, para piscinas comunitarias o comerciales, y EasyClor® Home, para piscinas particulares, los generadores detectan la cantidad de producto que hay en la piscina y transforman la sal especial en cloro mediante electrólisis.
El proceso es automático, así que puedes dedicarte a otras cosas mientras el generador de cloro se encarga de que tu piscina tenga la dosis adecuada de cloro y esté lista para usarla.
Una aplicación inadecuada de cloro puede dar lugar a varios problemas. Por un lado, una dosificación insuficiente favorece la proliferación de microorganismos patógenos, aumentando el riesgo de enfermedades.
Por otra parte, una dosis excesiva puede causar intoxicación, irritación de la piel, los ojos y las mucosas, así como decoloración de tejidos y cabellos.
Como hemos visto, es esencial aplicar la dosis correcta de cloro al agua para mantener la piscina protegida.
Y como ya sabes, una opción perfecta para quienes buscan más ahorro, rapidez y comodidad a la hora de tratar la piscina es el generador de cloro EasyClor® de Nautilus.
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